Creo que hizo falta un ingeniero para dirigir, por que el martillo fue la herramienta de mayor precisión que usamos, y la que nos olvidamos de usar fue la cabeza! motivación no falto, al final se nos termino haciendo de noche, la obra no fue concluida, pero esta en constante evolución. Muy pronto tendremos una sede que va a dar mucho que hablar...que comer...que apretar y de pasar muy buenos momentos que es lo más importante.
